El proveedor aumentó 12% y ahora hay que tocar 800 precios
Alguien exporta el Excel, aplica la fórmula, se olvida de una categoría y durante dos semanas se vende por debajo del costo. Cada mes, otra vez.
Sistema de gestión · Argentina
Catálogo, stock, ventas, cuenta corriente y facturación en un solo lugar.
Se rompe por los tres agujeros de siempre: no saber a cuánto vender, no saber quién debe, y facturar en un sistema que no habla con el resto.
Alguien exporta el Excel, aplica la fórmula, se olvida de una categoría y durante dos semanas se vende por debajo del costo. Cada mes, otra vez.
Nadie sabe con precisión cuánto debe cada cliente ni desde cuándo. Se entrega mercadería a quien ya está en rojo y se reclama a quien pagó la semana pasada.
El pedido se arma en un lado y la factura se emite en otro. Los números no coinciden, y cada comprobante cuesta cinco minutos de tipeo que nadie factura.
Todas las capturas son de la demo: podés entrar y tocar estas mismas pantallas ahora.
Filtrás qué productos querés tocar, elegís si el aumento va al costo, al precio de venta o a la utilidad, y ves el impacto antes de confirmar.
Cada pedido carga la cuenta y cada cobro la descarga. El saldo es la consecuencia de los movimientos, no un número que alguien anota.
La facturación está adentro del sistema, no al costado: el comprobante sale del pedido que ya cargaste, con su PDF listo para mandar. Si algo falla, el sistema te avisa y lo reintentás.
Y es opcional: viene apagada. Si ya facturás por otro lado, no la activás y el resto funciona igual.
El día a día de un negocio así no es sólo vender: es reponer, presupuestar, cobrar, devolver, cerrar la caja y saber cómo viene el mes.
Ventas del día, cuentas por cobrar, entregas pendientes y faltantes de stock en la primera pantalla. Después, reportes de ventas, cobranzas, productos e inventario, con comparación contra el período anterior y exportación a Excel.
Todo construido y funcionando: nada se cobra aparte ni está "en el roadmap". Y es un punto de partida — cada cliente corre su propia instalación, así que lo que te falte se construye para vos.
Categorías, subcategorías, marcas y proveedores. Importación masiva desde Excel.
Mínimos por producto, alertas de faltante, valorización y sugerencia de reposición.
Pedido, confirmación y entrega, con remito en PDF. Descuentos por línea, cliente y forma de pago.
Con vigencia y PDF propio. Si el cliente acepta, se convierte en pedido.
Efectivo, transferencia, cheque, tarjeta o cuenta corriente.
Órdenes de compra a proveedores. Al recibirlas, entra el stock.
Con motivo, reposición de stock, acreditación en cuenta y nota de crédito.
Apertura, cobros, gastos y cierre con arqueo.
Reglas por categoría, marca, proveedor o producto. Gana la más específica.
Administradores y empleados, con segundo factor. Cada vendedor con sus clientes.
Quién cambió qué y cuándo, con link al registro.
Catálogo público con carrito y checkout. Opcional.
Cada cliente corre en su propia instalación: su base de datos, su dominio, su marca y, si hace falta, su propio código.
Una reunión para entender cómo trabajás hoy y qué hay que migrar. Sale una propuesta cerrada, sin sorpresas.
Importamos tu catálogo, tus clientes y tus saldos desde el Excel que ya tenés. Tu logo, tus colores y los datos de tu empresa.
Dos sesiones con tu equipo, más una guía escrita de los flujos que van a hacer todos los días.
Los primeros 30 días con soporte prioritario. Después, abono mensual: soporte, backups, monitoreo y las mejoras que pidas.
Probalo antes de hablar conmigo
Está cargada con ocho meses de operación de un negocio ficticio: más de 700 pedidos, 45 clientes con su cuenta corriente y unos 500 comprobantes emitidos. No hay que registrarse y no se rompe nada: probá lo que quieras.